La siembra de nubes es una opción posible de evitar la sequía

Siembra de nubes infografía por Annie Dickman.
Siembra de nubes infografía por Annie Dickman.

La sequía pone en peligro el futuro de Arizona y a los investigadores con sus ojos en el cielo y sus esperanzas en las nubes.

La idea es de aumentar la corriente del Río Colorado a través de nieve comprimida y lluvia, mediante la siembra de nubes. Hasta ahora los investigadores parecen estar satisfechos con los resultados.

No son novedosos los esfuerzos de la aumentación de agua y hay varias opciones que los estados pueden usar para incrementar la cantidad de agua potable, importándola a un proceso mucho más costoso de desalinización.

“Hay muchas formas diversas de aumentar el río”, dijo Tom Ryan, un especialista de recursos con el Distrito Metropolitano de Agua del Sur de California quien forma parte del comité del Consejo de Modificación del Clima Norteamericano y la Asociación de la Modificación del Clima.

Pero de todos los programas para aumentar el subministro de agua, ninguno captura la imaginación como lo hace la siembra de nubes, también conocido como la modificación del clima.

Descubierto en 1946 por Vincent Shaefer, la siembra de las nubes es un intento de mejorar la cantidad de precipitación que una nube naturalmente produce. Las partículas son liberadas en las nubes específicas para proveer un núcleo, la ‘semilla’, para que la humedad se condense alrededor. Las partículas comúnmente usadas son el yoduro de plata, hielo seco y más recientemente la sal.

“El yoduro de plata es eficaz al formar hielo”, dijo Armin Sorooshian, profesor asociado con la Universidad de Arizona, quien estudia y conduce la investigación en partículas de aerosol en la atmósfera.

El yoduro de plata puede imitar la estructura de un copo de nieve, que lo hace ideal para los intentos del incremento de la nieve comprimida. La Asociación de la Modificación del Clima afirma que las investigaciones comprueban que el yoduro de plata no tiene ningún efecto negativo en el medioambiente.

La siembra de nubes puede ser usada para producir nevadas o lluvias en lugares específicos. Mejora lo que ya esta ahí en lugar de crear nubes nuevas, un concepto comúnmente erróneo.

Según Ryan todos los siete estados dentro del cuenco de Colorado – California, Arizona, Utah, Nevada, Colorado, Nuevo Mexico y Wyoming – participan, en alguna manera, en la siembra de nubes para aumentar el abastecimiento de agua.

“La cooperativa natural es lo que ha estado funcionando adecuadamente”, agregó.

La siembra de nubes toma lugar en la parte superior del cueco del Río Colorado para el desarrollo de la nieve comprimida.

El Proyecto Central de Arizona, un acueducto que desvía el agua del Río Colorado hacia el centro y el sur de Arizona, ha distribuido $150,000 de su presupuesto para estos esfuerzos.

“Arizona está en este momento participando pero no se ha dirigido la acción”, comentó Nancy J. Selover, es climatóloga y profesora de la Universidad Estatal de Arizona.

Hay dos diferentes maneras principales de sembrar nubes, son generadores por avión y terrenales. Los generadores de siembra por avión se realizan con la dispersión de partículas directamente a la nube, mientras que los generadores terrenales dispersan las partículas por el viento al momento que pasan las nubes especificas por arriba.

El Proyecto Central de Arizona principalmente funda los generadores terrenales porque son más económicos. La siembra hecha por aviones es conocida por la certeza, pero también es más costoso y peligroso ya que los pilotos vuelan durante el clima tormentoso.

Según Ryan, los programas de la siembra de nubes se han expandido en frecuencia al igual que ubicación a lo largo de los 20 años que el a trabajado en el área.

Una de las razones por su popularidad es la eficiencia de los costos.

“Es muy barato”, agregó Mohammed Mahmoud, un analista de planificación para El Proyecto Central de Arizona, “Una de las maneras más baratas de aumentar el sistema de agua”.

De acuerdo con un estudio de nueve años que fue publicado el año pasado por El Proyecto Piloto de la Modificación del Clima de Wyoming, una nube artificial produce 5 a 15 por ciento más precipitación que una nube que fue sembrada bajo circunstancias ideales.

Esto puede que sea una adición escasa pero no para los observadores de sequías que saben que cada gota es importante.

“Un incremento de 10 porciento es una cantidad significante de agua”, mencionó Selover.

Aún más importante el estudio mostró que la siembra de nubes es una opción viable.

“Sí funciona, sí incrementa la reserva de agua”, dijo Mahmoud.

Pero es difícil determinar exactamente que mucho más produce una nube sembrada por las diferentes dificultades al medir el incremento, estipulando que la siembra fue la causa del incremento.

Incluso hay suficientes pasos que pueden salir mal durante el proceso de la siembra de nubes, creando una cantidad numerosa de incertidumbres, según Ryan. Desde colocar las partículas en las nubes adecuadas hasta la nevada en las áreas correctas, al faltar uno de los pasos significa que la siembra no será eficaz.

Las condiciones adecuadas tienen que ser cumplidas por las nubes potenciales, que incluye la temperatura, la elevación y el trayecto apropiado.

No obstante en el caso que sea una siembra exitosa, la ciencia realmente no puede controlar el clima.

“Una desventaja posible de la siembra de nubes es producir nieve para alguien que no la quiere”, mencionó Sleover. “No se sabe el rumbo que las nubes van a tomar”.

Annie Dickman es una reportera para Arizona Sonora News, un servicio de la Escuela de Periodismo en la Universidad de Arizona. Póngase en contacto con ella en katherinedickman@email.arizona.edu.

Traducido por Hiriana N. Gallegos

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