AZ impone el pañuelo de castigo a los traficantes sexuales en el Super Bowl

Foto por: Gabriela Gogonea/Deviantart.com
Foto por: Gabriela Gogonea/Deviantart.com

Los oficiales de policía de Arizona están aumentando sus empeños para asegurarse que el Super Bowl 2015 no se convierta en una oportunidad donde se pueda presentar el tráfico sexual.

Los oficiales de policía de Glendale junto con los oficiales locales, estatales y de seguridad pública federal, quieren asegurarse que el Super Bowl, el día primero de febrero no aumente la posibilidad de casos de tráfico sexual.

En el 2014, la Escuela de la Oficina del Trabajo Social de Investigación de la Intervención Sexual de la Universidad del Estado de Arizona, realizó un estudio que investigó el tráfico sexual y prostitución durante el Super Bowl 2014.

El estudio se centró en dos partes. En la primera, el informe proyectó los posibles resultados de anuncios sexuales en línea. Y en la segunda, el informe estudió la demanda de la compra de sexo 10 días antes del juego.

El estudio concluyó que los eventos grandes como el Super Bowl en el cual muchísimas personas se reúnen en un área cerrada y urbana se convierten en un lugar primordial para el tráfico de personas.

Según el Proyecto Polaris, el cual se encarga de la Línea Telefónica del Centro Nacional del Recursos contra el Tráfico de Personas, Arizona tuvo 58 casos de tráfico de personas en el 2014, 42 de los cuales fueron atribuidos al tráfico sexual.

Una gran cantidad de víctimas que fueron reportados a Polaris eran mujeres. Aproximadamente un tercio de las víctimas fueron menores de edad.

Según el Proyecto Polaris, el cual basa las leyes que gobiernan el tráfico de personas por estado, Arizona es uno de los nueve estados que necesitan mejorar sus leyes que gobiernan el tráfico sexual. Las mejorías incluyen: el entrenamiento de los oficiales de policía, retirarle las convicciones a las víctimas, y una línea telefónica del estado por mandato.

Luego en el 2014, la gobernadora Jan Brewer estableció una ley que ampliaba la definición del crimen organizado para que incluyera la prostitución infantil, el tráfico sexual y el tráfico de personas para realizar trabajos y servicios a la fuerza

Durante el estudio de 10 días del Super Bowl 2014, se identificaron 34 anuncios que posiblemente representaban a las victimas menores de edad.

“De los 34 anuncios que se identificaron y fueron compartidos con los organismos de seguridad del Estado alrededor, se confirmaron que dos eran menores de edad y uno con un caso que resultó en la recuperación de un victima juvenil”, según el estudio.

El alcalde de Phoenix Greg Stanton, creó la Fuerza Operativa del Tráfico de Personas de Phoenix en el 2013. Supuestamente para crear un plan de acción para un Super Bowl seguro.

Según Jim Waring, el teniente del alcalde de Phoenix y un líder de la fuerza operativa, una parte incluía el entrenamiento de los empleados del hotel y del aeropuerto sobre los signos que se deben buscar al identificar una víctima.

Taylor Keisling, el gerente de la recepción del hotel Renaissance de Glendale, dice que tienen folletos y volantes disponibles para los huéspedes sobre el tráfico sexual y que su personal está informado sobre cuales signos deben buscar entre sus huéspedes.

Mientras que no se puede determinar un vínculo definitivo con el Super Bowl, los oficiales de Polaris ven un aumento significante de llamadas telefónicas alrededor del tiempo del Super Bowl.

Polaris va a agregar más personal a la línea telefónica para poder dominar el aumento del número de llamadas telefónicas.

Cincuenta y dos de los carteles publicitarios digitales de Clear Channel en Phoenix se utilizan durante la semana del Super Bowl para promocionar la Línea Telefónica del Centro Nacional del Recursos contra el Tráfico de Personas.

Rozlind Saumalu conoce muy bien la realidad del tráfico sexual. A la edad de 3 años Saumalu fue traficado por sexo por familiares. A los 17 años de edad, ella había conocido un hombre que “se preparaba” para ser un proxeneta. Después de cuatro años y medio ella se sentía tan ‘destruida’ que levantó el teléfono y le llamó a la policía.

“Lo peor que podemos hacer para una víctima es no hablar al respecto”, dice Saumalu.  “Y cuando se acabe el Super Bowl, esto va a seguir siendo un problema el 2 de febrero”.

Alexandra Aguilera es una reportera de Arizona Sonora News, un servicio de la Escuela de Periodismo dentro de la Universidad de Arizona. Comuníquese con ella vía amaguilera@email.arizona.edu.

Traducido por Mariah Swickard

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